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Podcast #1 de la ACHM – junio 2012

La Alianza contra el Hambre y la Malnutrición, también conocida como la ACHM, fue co-fundada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura  (FAO), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y Bioversity International. En junio de 2010, la ACHM organizó una consulta internacional denominada “La alianza del mañana”.

Esta consulta reunió en Roma a representantes de las alianzas nacionales de todo el mundo, en el que sería su primer encuentro físico. En ese momento existían ya dos alianzas regionales: la Alianza Regional América Latina y Caribe sin Hambre  y la Alianza subregional contra el Hambre de África Occidental. Desde esta consulta, muchas de las alianzas nacionales se sintieron motivadas para forjar asociaciones con otras alianzas nacionales en sus respectivas regiones, dando lugar a una serie de nuevas Alianzas regionales contra el hambre y la malnutrición.

A fecha de 2012 se han creado tres alianzas regionales más: la Alianza Regional Asiática contra el Hambre y la Malnutrición, la Alianza Regional contra el Hambre y la Malnutrición del África Francófona y la Alianza Regional contra el Hambre y la Malnutrición de África Occidental. Tres alianzas más se constituirán en los próximos meses, entre ellas una alianza regional para países árabes y para África del Este.

El presidente de la ACHM,  que también es Adjunto al Director General de Bioversity International, Kwesi Atta-Krah, visitó recientemente la FAO en Roma y compartió  sus ideas sobre la creación de alianzas regionales

SF: ¿Cuál es la importancia de la Alianza contra el Hambre y la Malnutrición?

KA: La Alianza contra el Hambre y la Malnutrición fue formada realmente para ser capaz de apoyar los esfuerzos emprendidos por varias partes interesadas en dirigir la política hacia una vía en la que luche de facto contra el hambre. Es, básicamente, una suma multisectorial de varias organizaciones, incluidas organizaciones internacionales, sociedad civil y ONG. Ahora bien, la importancia de la Alianza es que, trabajando juntos, crea una voz mucho mayor contra el hambre. De esta forma, la Alianza apoya básicamente iniciativas a nivel nacional, de manera que estos países puedan forjar planes y estrategias que garantizarán estar contribuyendo a los planes estratégicos nacionales dirigidos a luchar contra el hambre. Y, allí donde no existan estos planes, abogarán por los mismos. Abogan por políticas que apoyarán la eliminación del hambre en un país específico. Diría que la Alianza es incluso más relevante hoy que en el momento de su concepción, cuando fue creada, porque sabemos que las cuestiones del hambre están haciéndose, de hecho, cada vez más severas. Así, la Alianza tiene todavía una enorme cantidad de trabajo por delante.

SF: Participó en la conferencia de Accra el pasado febrero en la que se creó la Alianza Regional de África Occidental. ¿Cómo vio aquel evento?

KA: En la conferencia de Accra, la energía fue muy positiva porque había seis alianzas nacionales de seis países y todas ellas trabajaron juntas para, básicamente, definir qué debía ser la alianza regional y cómo esta podría apoyar y dar valor añadido al trabajo de las alianzas nacionales.

SF: ¿Qué pueden hacer las alianzas cuando unen sus fuerzas?

KA: Lo que una alianza regional se vería haciendo es facilitar realmente la labor de las alianzas nacionales. Al cabo del día, el principal trabajo es lo que pasa en los países, pero sabemos que la situación es diferente según el país, de forma que es bueno aprender de lo que está sucediendo en los distintos países de la región. Es bueno saber lo que está funcionando, qué tipo de mecanismos están siendo probados por un país. Es bueno saber qué tipo de herramientas se están utilizando, que podrían ser beneficiosas, de modo que hay una enorme posibilidad para el intercambio de información. En segundo lugar, existe la posibilidad de desarrollar capacidades. La alianza regional puede facilitar formación para el desarrollo concreto de capacidades entre los miembros de las alianzas nacionales, con el fin de ofrecerles más habilidades para la incidencia política, para implicarse en el proceso de formulación de políticas y cosas como estas. Y, en tercer lugar, las alianzas también pueden constituir un mecanismo para apoyar la captación de fondos para las alianzas nacionales. Pero creo que uno de los aspectos más importantes de las alianzas regionales es que deberían ser capaces de forjar sólidas asociaciones con otras organizaciones regionales de esa región particular, organizaciones regionales que tengan la política agrícola como tema principal. Si tomamos el ejemplo de África Occidental, pongamos por caso la CEDEAO, la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental, que tiene como miembros a todos los países de la región y que actúa a un altísimo nivel político. Sería de esperar que la Alianza Regional de África Occidental fuese capaz de establecer una asociación directa con este ente, de modo que pueda influir en el tipo de decisiones que se toman a este nivel de organizaciones. Así que, para mí, esa es la aportación más significativa que creo las alianzas regionales pueden hacer.

SF: ¿Hay algunos momentos de esa conferencia que destacaría especialmente?

KA: Creo que un momento particular fue cuando estábamos tratando de definir el vínculo con la Alianza Regional para el África Francófona, que ya se había lanzado. Esa alianza particular se conformó antes de que surgiera la idea de la Alianza para África Occidental. Cubre a todos los países francófonos de África. En África Occidental tenemos una serie de países francófonos, así que la cuestión era si la Alianza para África Occidental debía incluir a todos los países francófonos que ya eran miembros de la Alianza Regional para el África Francófona o no. Hubo un interesante y acalorado debate pero, al final de del día, se concluyó que había un valor añadido en tener una Alianza para África Occidental que incluyese tanto a países francófonos como anglófonos, y que el idioma no debía impedir a ningún país su pertenencia a la Alianza Francófona, en el grupo de lengua francófona. Creo que fue un debate muy positivo. Acalorado, pero muy positivo, que terminó con un buen resultado y con el que todos estuvieron satisfechos.

SF: ¿Por qué son tan necesarias las asociaciones entre alianzas nacionales?

KA: En el contexto africano existen, por ejemplo, lo que se conoce como “bloques económicos”. Y dentro de cada uno de estos bloques resulta muy difícil para una alianza nacional tratar de influir en temas a ese nivel. Pero una alianza regional puede hacerlo en nombre de todos los países. Se abren grandes posibilidades una vez que se influye sobre el bloque. Una vez que se ha conseguido, uno puede esperar que sea algo muy positivo para los países que son miembros de ese bloque, porque habrá más visibilidad en ese bloque para las cuestiones de hambre y nutrición, y esa visibilidad será capaz de aterrizarse y empezar a afectar a las cosas en el nivel nacional en el que trabajan las alianzas [nacionales].

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Tema: la importancia de la regionalización entre las alianzas nacionales dentro de la Alianza contra el Hambre y la Malnutrición
Productor: Sandra Ferrari
Fuente: Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura 
Detalles del podcast: entrevista en estudio con Kwesi Atta-Krah (presidente de la ACHM)
Duración: 7` 55``
Lengua: Inglés


Fecha: 01/06/2012