
- La Alianza nepalí NAFOS funciona a través de la implementación de proyectos y la incidencia para conseguir cambios políticos, la protección de los derechos de los agricultores y el derecho a la alimentación.

- Niña colombiana en un comedor escolar apoyado por la Inicativa América Latina y Caribe sin Hambre (ALCSH)
- Los hermanamientos ayudan a las Alianzas Nacionales a crecer a través de los vínculos con alianzas más sólidas, como es el caso de Burkina Faso y Japón.
Alianzas Nacionales
Alianzas Nacionales
Las Alianzas Nacionales aportan la fuerza real para encaminar a la Alianza contra el Hambre y la Malnutrición hacia sus objetivos de erradicación del hambre y la malnutrición. Reúnen a un amplio abanico de instituciones que operan en cada país (desde organizaciones de base hasta el gobierno) para garantizar una fuerte movilización en actividades sobre el terreno. También trabajan para conseguir reformas políticas a nivel nacional y local que reconozcan la necesidad de esfuerzos concertados para aliviar el hambre. Hasta la fecha, 41 países han establecido estas importantes alianzas voluntarias dentro de sus fronteras para asegurar que todas las voces sean escuchadas e incorporadas en planes para aliviar el hambre.
Aunque cada Alianza Nacional debería estar en la primera línea de la incidencia política y la acción en su país, no hay un esquema definido que seguir. Cada Alianza Nacional desarrolla su propia estrategia nacional, según las condiciones locales y los programas de desarrollo existentes en el país. Definen sus propias iniciativas y enfoques y determinan de forma individual cómo serán configuradas, dirigidas y evaluadas, desembocando así en una rica diversidad de enfoques.
Los esfuerzos en cuanto a movilización de recursos se construyen en torno al principio de obligaciones recíprocas y alianzas entre las alianzas de países desarrollados y en desarrollo e instituciones financiadoras. Las Alianzas Nacionales de países en desarrollo preparan planes de acción viables y comprometen recursos significativos propios. A cambio, las Alianzas Nacionales de países desarrollados y las instituciones financiadoras prestan el apoyo necesario.
Actividades de las Alianzas Nacionales
Aunque todas las actividades de las Alianzas Nacionales se definen de acuerdo a su contexto particular, existen ciertas áreas de acción que podrían ser consideradas por cada miembro. Entre ellas se incluye la sensibilización sobre las necesidades nacionales, la incidencia por un mayor compromiso político, la creación de capacidades para apoyar los programas y políticas, el aliento de monitoreo y participación en actividades de seguridad alimentaria y la coordinación de la asistencia directa a estas actividades. En los Principios Básicos de la Alianza pueden encontrarse más detalles sobre estas actividades.
Alianzas Regionales
Numerosas Alianzas Nacionales se han dado cuenta de que hacen frente a retos semejantes en sus esfuerzos por mejorar la seguridad alimentaria en sus respectivos países y asimismo han reconocido la ventaja de establecerse en entidades regionales de forma que puedan avanzar juntas. El establecimiento de Alianzas Regionales no sólo les permite trabajar por sus propios países sino también por sus regiones.
- América Latina. La Iniciativa América Latina y Caribe Sin Hambre (ALCSH) fue creada en 2005 por los presidentes de Brasil y Guatemala con el fin de unir a sus Alianzas Nacionales para concentrarse en los asuntos que son importantes para todos los países participantes. Los miembros de la ALCSH se reúnen para debatir sus propuestas nacionales (que siguen constituyendo los pilares del programa) y trabajan después para armonizar su trabajo a nivel regional, aunando sus capacidades y facilitando respuestas a las cuestiones que quienes toman las decisiones políticas a nivel nacional no saben cómo abordar.
- África Occidental. Los países fronterizos de Malí, Burkina Faso y Benín han unido sus esfuerzos para establecer la Alianza Subregional contra el Hambre en África Occidental (RAFAO).
Estas alianzas entre varios países refuerzan las voces de sus participantes y han ganado atención en otros países, especialmente en África, donde otras Alianzas Nacionales están contemplando el establecimiento de grupos regionales en sus zonas. De muchas maneras, las Alianzas Regionales representan un escenario precioso para que las Alianzas Nacionales ayuden a sus países extendiendo, además, su impacto con la creación de alianzas con sus países vecinos, y trabajando juntos más allá de las fronteras.
Hermanamiento de alianzas
Cada Alianza Nacional puede sacar provecho del conocimiento y experiencia disponible en su paísademás de recibir orientación por parte de la Secretaría y de otras Alianzas Nacionales que afrontan retos parecidos. Una serie de Alianzas Nacionales están ayudando a crecer a alianzas menos consolidadas, intercambiando sus experiencias y conocimiento a través de la red de comunicación establecida por la Secretaría.
El emparejamiento o “hermanamiento” ha probado ser una fórmula exitosa para que las Alianzas Nacionales se apoyen mutuamente. Por ejemplo, la Alianza de EE.UU. se ha hermanado con la de Ghana y con la de Jordania, ofreciendo la oportunidad a estos países de apoyarse y aprender el uno del otro. En la actualidad, la Alianza de Irlanda planea hermanarse con un grupo de países de África del Este con el fin de apoyar sus esfuerzos de crear una Alianza Regional de África del Este.






